Literatura desde y para niños
El mundo es un mundo de adultos, hechos por y para los adultos, la economía, la política, la cultura, la educación, e incluso la literatura y los juegos infantiles están determinados por ellos. Sin embargo este mundo de adultos está cambiando progresivamente y cada vez se está abriendo más a la participación de los jóvenes y de los niños en muchos ámbitos sociales anteriormente vetados para ello.
El blog Linternas y bosques nos hace un rico recorrido por la historia de la literatura creada por niñas y niños, en este viaje encantador parte desde la primera niña que publicó su obra, Daisy Ashford, una niña inglesa nacida en 1871, quien en 1919 tras encontrar una vieja historia que había escrito cuando aún era pequeña, decide publicarla bajo el nombre de The Youngs visiters, relata de forma hilarante la sociedad de su época y su obra es considerada hasta el día de hoy como una de las importantes, sin embargo el artículo no se reduce solo a este ejemplo sino que menciona otros ejemplos de jóvenes, niñas y niños que a temprana edad publicaron sus obras.
Es importante mencionar que de todas las obras y proyectos que se mencionan en el artículo La imaginación inigualable: ¡niñas y niños escritores!¸no todos los casos son de cuentos, novelas y poesías escritas y editadas por niños, sino que en su gran parte –y sobre todo en los casos más actuales- provienen de una mediación con adultos, sobre todo en lo que a edición se refiere, desde talleres hasta obras co autorales, la literatura escrita por niñas y niños es intervenida en mayor o menor grado por adultos mediadores.
La entrada del blog brinda gran parte de su atención a la forma en la que niñas y niños crean, lejanos a las imposiciones y arbitrariedades de los adultos, la labor creativa es rica, diversa, divertida y sobre todo impresionante, ya que brindan nuevas perspectivas a un mundo y a unas sociedades que se han acostumbrado a restringirse a sí mismas, a ignorar el valor de la infancia y de la juventud, trivializando sus problemas, esperanzas y sueños. Es entonces que esta escritura desde los niños y adolescentes se presenta innovadora, delicadas y al mismo tiempo libre de ataduras.
Tal como menciona el texto de Linternas y Bosques, gran parte de la literatura infantil, escrita por niños y niñas provenientes de América Latina, tienen su origen en concursos de literatura, mayormente organizados por entes privados, tales como universidades, fundaciones, agrupaciones culturales, entre otros. Y si bien en Chile este movimiento sigue siendo incipiente, ha ido tomando fuerzas de a poco y se ha extendido a los espacios más recónditos de nuestro largo y flaco país, llegando incluso a la pequeña comuna de Colbún, ubicada en la Región del Maule, en donde año a año la Agrupación Cultural Ayekantún (fundada en julio de 2013) y su Escuela de Artes y Oficios, han organizado el Concurso escolar de concursos cuentos locales ilustrados desde el año 2013.
Este concurso se ha continuado realizando desde entonces y ha publicado los cuentos e ilustraciones de estudiantes y profesores de la comuna. Es destacable la labor de esta iniciativa, que ha rescatado las tradiciones y relatos de la localidad rural y al mismo tiempo ha fomentado la educación artística en la zona, sin embargo y sin desmerecer el inmenso esfuerzo y valor del concurso, el proceso de escritura creativa se realiza en gran parte bajo del alero más dominante de los profesores y profesoras de lenguaje, o bien sin ningún tipo de mediación, aunque hasta la fecha han realizado varios talleres de escritura creativa.
En lo que respecta a mis propias experiencias y prácticas docentes, la creación y literaria y su labor creativa han sido mayormente evitados por los docentes de la disciplina, no tanto por una falta de interés por parte de los estudiantes, sino que por la complejidad que significa abordar esta materia en las salas de clase. Sin embargo dentro de mi experiencia como alumna de enseñanza media hubo solo una profesora que recurrentemente abordó la escritura creativa, y que lo hizo de forma sistemática, desde primero a cuarto medio, ella mantenía su rol como mediadora pero sin caer en la intervención, recuerdo que solía guiar el proceso de creación desde sus cimientos: ¿Qué te gustaría escribir? ¿Cómo lo harás? ¿Qué te gustaría mejorar?
Creo que como docentes, sino todos, por lo menos la mayor parte de nosotros debería tener como objetivo lograr un nivel similar de mediación en el proceso creativo, brindando espacios con la libertad de expresarse y al mismo tiempo de realizar un trabajo organizado y riguroso, pero sobre todo respetando las elecciones, el estilo y los gustos de estos posibles nóveles escritores.
La educación literaria casi siempre ha apuntado al conocimiento y al manejo de la literatura por parte de los estudiantes de todos los niveles escolares, el disfrute y el gozo de las obras literarias también es uno de los objetivos fundamentales, los géneros discursivos, los formatos y estructuras son infaltables en prácticamente todas las unidades y en todos los cursos, lo que también es importante para la comprensión lectora, pero tradicionalmente se ha dejado de lado los procesos de producción textual, sobre todo los relacionados con la literatura. Abundan –sobre todo en la enseñanza media- la redacción de textos argumentativos y no literarios, sin embargo los textos literarios como los cuentos, las poesías, las obras de teatro son evadidos.
Ciertamente es mucho más fácil explicar por qué leer, pero al momento de preguntarse ¿por qué deberían escribir los niños y niñas? los argumentos se agotan rápidamente, aún más cuando no se tienen conocimientos del tema, sin embargo no dejan de tener peso, por lo menos para mí, una de las grandes razones es porque el ejercicio creativo –en cualquier área- es importante para brindarse a sí mismo la posibilidad de imaginar y crear nuevas perspectivas, de brindar conciencia de que lo que nosotros conocemos no es inamovible, que el mundo cambia y que nosotros podemos hacerlo. Sobre todo los niños, quienes aún están libres de la contaminación que significa el conformismo de los adultos, pueden darnos nuevas esperanzas, podemos comprender el mundo desde sus ojos y sus mentes.
¿Pero qué consecuencias tiene este abandono de la escritura creativa en la educación? para comenzar, la creación literaria no se aborda formalmente desde las etapas educativas más tempranas, en el primer ciclo básico se comienzan a tomar, pero rápidamente se ahoga con las convenciones sociales y los sesgos de los adultos, ya sean docentes o los mismos padres, por lo que finalmente el producto final de tan preciosa labor es nada más que una repetición de lo ya existente, pobre de sustancia y repleto de las barreras y límites que se imponen a los niños.
Lo que termina en una rica fuente de desarrollo personal y artística, termina siendo una fuente de frustración para los jóvenes y niños, quienes ven en la creación literaria una labor perdida desde su comienzo. Sin embargo, creo que hay creciente luz de esperanza, ya que cada vez son más los niños y jóvenes en edad escolar que han comenzado a aventurarse a crear obras literarias, publicando en plataformas lejanas del ojo revisor y estandarizado de las escuelas, tal como lo es Wattpad, que se ha convertido en una de los escenarios virtuales preferidos de los adolescentes para compartir sus obras.
Este es un punto de inflexión en el mundo académico, ya que para muchos, este ejercicio informal y carente de mediadores está destinado al fracaso, ya que sin una persona que guie el ejercicio escritor, no hay nada que garantice que el texto sea de calidad, sin embargo hay un punto que muchas veces se olvida, y es que la creación literaria es un ejercicio, y como tal, necesita de práctica, el escritor o escritora está en una constante dinámica de ensayo y error. La posibilidad de mejorar la escritura y la calidad del texto solo es factible cuando se acepta el hecho de que comenzar a escribir algo, aún cuando no sea un texto perfecto, hermoso y venerable, es mejor que no empezar nada.
Otro punto importante a tomar en cuenta es que dejando de lado la supuesta “universalidad” histórica de los sentimientos de los niños y adolescentes (lo que a mi parecer es una reducción de sus motivaciones, inquietudes e incluso de sus formas de ser), solo una voz proveniente de ellos puede comprenderlos tan bien y retratar todas sus experiencias más significativas sin caer en una desvalorización.
Es momento de sacarnos las vendas de los ojos, mirar hacia nuestro lado y darnos cuenta de que preservar las culturas que tanto valoramos necesita de la propagación y promoción de la literatura, y esto a su vez significa adecuar la educación literaria a las nuevas realidades, lo que conlleva comenzar a valorar y respetar las capacidades nuestros jóvenes, pues aunque no nos encontremos con el siguiente Miguel de Cervantes o la próxima Gabriela Mistral, es importante valorar a nuestras niñas, niños y adolescentes por quienes son y por lo que nos pueden brindar.






Te felicito por tus reflexiones tan acertadas y bien fundamentadas
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